12/01/2007

Crónica plana con final surrealista.

El lunes comenzó una apuesta para ver quién pierde más peso. Cuatro de los socios de Ingenio participamos. La evaluación será interesante, pues considera tres factores: peso, cintura y porcentaje de masa corporal. Mi estrategia será el ejercicio: me interesa más bajar en porcentaje de grasa - cada porciento son diez puntos. En contraste, cada libra perdida es solo un punto.

El martes festejamos el cumpleaños de Jorge, uno de mis amigos socios de la empresa. A pesar de la apuesta, fuimos a comer pizza; estaba buenísima. Pedimos demasiada y nadie se quería llevar el resto; al final del día Hugo me hizo una jugarreta y terminé quedándome con ella... pero al menos he vencido la tentación de tomar un pedazo. En la noche tuve la fortuna de salir con Pola y conocí a una amiga suya, Karla; fue una velada por demás agradable.

El miércoles aprendí que otros tienden a refugiarse de sus problemas en el trabajo. Yo me refugio de mi trabajo en mis problemas... aunque la verdad, sí quería trabajar, pero los sentimientos me abatieron.

También recordé que, después de todo, todo pasa, pero uno se lo tiene qué creer - sobre todo cuando tú resulta que estás más dolido que la persona a la que agraviaste. Para recordar esas cosas, nada como los amigos/as (y los recordatorios constantes). Además aprendí que la oficina no es necesariamente un lugar para hablar sobre confidencias. Por último, salí con Roxanna, quien terminó de reponer mis ánimos; el café del 8 1/2 es excesivamente fuerte.

En contraste, el jueves fue un día altamente útil, en el que hubo productividad. Comienzo a agarrarle la onda mejor a Java Server Faces. Hasta hoy ya he visto hasta el capítulo 19 del ánimne de Hyper Police. A partir de ayer estoy comiendo en casa y aprovecho para bañarme al mediodía; lo menciono hoy porque ayer no lo disfruté. Hoy fui a la Walmart. Recogí también un regalo que me mandó Olga desde Turín; canija, that made my day. Por otro lado, se me ocurrió una idea para incorporar al sitio web; tal vez lo haga, aunque necesitaré algo de tiempo.



Epílogo inconexo:
  1. A veces supongo que mi vida es más interesante que las crónicas que pueda hacer de ella. Supongo que por eso no soy escritor...
  2. Supongo que si a mi carro le suenan las bandas, no significa que necesariamente pueda lanzarlo al estrellato como ídolo norteño.
  3. Por más que le quiera hacer al creativo, a veces sale, a veces no. Pero es como un músculo. Uno debe ejercitarlo para que funcione mejor. También es como un carro, y necesita sus combustibles y aditivos: ideas, conocimientos y observación.
  4. No hay punto 4. No se me pega la gana.
  5. Si no hubiera sido ingeniero, tal vez habría sido mercadólogo, solo para darme cuenta de que en realidad me tendría que haber metido a diseño gráfico.
  6. Quiero dormir y no quiero, al mismo tiempo..

1 comentario:

52X Max dijo...

pues si le suenan las bandas a tu carro, ya no necesitas estereo